El comprador nacional empuja el precio de los pisos de costa: sube un 1%

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Fuente: Expansión

La llegada del verano espolea la demanda de vivienda de compra y alquiler en costa. Cantabria, Asturias y la Costa del Sol lideran las subidas, con encarecimientos por encima del 6%.

La vivienda en costa vuelve a abrir los ojos y ver luz al final del túnel después de un 2020 oscuro para la economía española. La demanda nacional vuelve con fuerza al litoral para comprar y alquilar, y ya empieza a notarse en el precio. Los pisos en venta de las costas españolas se encarecieron de media un 0,9% interanual en mayo de 2021, y los alquileres subieron un 2,9%, según los últimos datos publicados por el portal pisos.com. Hay que tener en cuenta, eso sí, que la comparativa se hace con mayo de 2020, con un sector golpeado por el confinamiento y a medio gas por los primeros compases de la desescalada.

Las playas de Asturias y Cantabria y de la Costa del Sol protagonizan las mayores subidas de precio tanto en venta como en alquiler. Las primeras, por ser destino favorito de españoles para segunda residencia. La Costa del Sol, muy dependiente de la demanda extranjera, por un efecto rebote en comparación con un mal 2020, a lo que se suma el retorno de compradores internacionales y un mayor interés de los nacionales.

La vivienda en venta ubicada en la Costa Verde, en Asturias, se encareció en mayo un 7,6%, seguida de la Costa del Sol, con un 6,5%. Asturias es un mercado tradicionalmente nacional, donde un 90% de las compras de vivienda las efectúan españoles frente a un 10% de extranjeros, según datos de Engel & Völkers. Este mix explicaría el mejor comportamiento de la vivienda, teniendo en cuenta que la demanda nacional se ha mantenido e incluso aumentado a pesar de la pandemia. “El cliente nacional seguirá apostando mayoritariamente por las costas patrias. Las playas del Cantábrico refuerzan el protagonismo alcanzado el año pasado, mientras que las zonas consolidadas del Mediterráneo seguirán siendo muy atractivas”, apunta Ferran Font, director de Estudios de pisos.com.

La posibilidad de teletrabajar ha despertado el interés de los españoles por la compra de vivienda en áreas de costa, y el norte de España goza de una ventaja respecto al sur: los precios de venta son más asequibles en comparación. Precisamente el menor precio de venta de un mercado donde entra más demanda explicaría las subidas en el Mar Cantábrico. En cambio, la Costa del Sol es paradigma por antonomasia de mercado prime. Polos opuestos, donde la mayoría de compradores son extranjeros. La dependencia de la demanda internacional le pasó factura en 2020, pero este año la vuelta del comprador extranjero, sumado al despertar de una demanda nacional de alto poder adquisitivo, explicarían que los precios lleguen a subir un 6,5% en mayo. En ese sentido, Font confía en que “los países extranjeros que tradicionalmente han apostado por nuestras costas se den cuenta de que España es un destino seguro”.

Alquiler

Si el verano ha podido alentar muchas decisiones de compra de vivienda, su efecto sobre la demanda de alquiler, poco antes de las vacaciones, ha sido todavía mayor. El levantamiento de restricciones, el buen avance de la campaña de vacunación y hasta la mejora de previsiones económicas han insuflado optimismo en la demanda nacional, que se ha lanzado a las costas españolas después de un año contenida. De nuevo, la Costa Verde, en Asturias, lidera el aumento del precio de los alquileres a nivel nacional, al tratarse de un destino de playa con naturaleza, dos de los activos más valorados por los turistas tras la pandemia. Los alquileres en la Costa Verde suben un 7,1%, seguidos de la Costa de Cantabria (6,9%) y de la Costa del Sol (6,8%).

Por el contrario, la Costa Vasca y el litoral catalán se llevan la peor parte. El precio de venta de los pisos en la Costa vasca cayó un 5,1%, seguidos de la Costa Brava, con un descenso del 3,3% y la Costa Dorada (-2,7%). En cuanto al alquiler, la vivienda se abarata un 1,1% en las Rías Baixas, seguidas de un 0,7% en la Costa Dorada. En el caso del País Vasco, la peor evolución podría estar influida por el peso de San Sebastián, un mercado que podría sufrir correcciones por la madurez de su ciclo, al ser una de las capitales más caras de España. La Costa del Garraf, Vasca y Brava son precisamente los destinos más caros para la compra.

En el litoral catalán, además, se suma una demanda nacional menos activa, al haberse popularizado como la costa independentista.

Autora: Inma Benedito

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